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20 días con un Samsung Galaxy Note 8

Es bien sabido que después del increíble fiasco de Samsung con el Note 7, estuvieron en el punto de mira durante mucho tiempo para ver qué pasaría con su sucesor, o incluso a la espera de saber si resucitarían el propio Note 7 de algún modo, ya que aunque pertenezcan a una gama de dispositivos amados por unos y odiados por otros tantos, para bien y para mal, ellos fueron los que inauguraron y se encargaron de perpetuar el ahora tan popular formato “phablet” del que hoy en día una buena parte de la población no sería capaz de vivir sin él, por lo que el Note 8, es la prueba de que se puede aprender de los errores, si se hacen los deberes de manera correcta.

Nos hemos acostumbrado a ser muy exigentes (quizá demasiado) en cuanto a lo que se refiere a tecnología móvil, gracias al gran auge del mercado chino, que poco a poco se ha ido ganando una cuota importante de seguidores a nivel mundial, y que además, está demostrando que el hecho de que los equipos que comercializan sean de un precio muy contenido, no implica que al final tengan nada que envidiar a las grandes marcas, por lo que desde hace un par de años, cada vez que Samsung o Apple sacan a la luz un nuevo terminal de gama alta, comienzan las conjuras y los aquelarres para determinar si merece la pena hacerse con uno de los deseados tesoros del momento, valorando al milímetro todo lo que conlleva la adquisición, y si realmente compensa en relación calidad/precio.

Si bien hay que tener en cuenta que el Note 8 no es para cualquiera, debido a su tamaño y precio, y a si realmente aprovecharás todo lo que ofrece.

Quiero aclarar que esto no es un análisis al uso, ya que he obviado algunos apartados como por ejemplo la cámara, ya que se trata de algo revisado hasta la saciedad (por si acaso, aquí os dejo una buena review que ya hicieron al respecto los chicos de Hipertextual), por lo que simplemente son mis experiencias desde un punto de vista que considero bastante imparcial, ya que he sido usuario de Android y de iPhone desde que ambos aparecieron en el mercado, y en ésta ocasión, simplemente tras numerosos coqueteos con muchas marcas decidí darle una nueva oportunidad a Samsung con el Note 8.

Y la verdad es que no me arrepiento en absoluto, por lo que aquí os dejo reflejadas las razones que creo más importantes a tener en cuenta, a la hora de plantearte si realmente te interesa o necesitas uno.

Diseño y tamaño

Teniendo en cuenta de que se trata de un phablet, (y no un phablet cualquiera, sino que es un Note de Samsung), el equipo es bastante grande, pero hay que aclarar que para ser un phablet, sus dimensiones y su peso hacen que se note muy cómodo en la mano, ni muy pesado ni muy ligero, y manejable (los smartphones con tamaños más estándar como un Galaxy S8 o un iPhone 7, rondan los 150g, y la mayoría de phablets de la competencia como un LG V20 2 o un Huawei Mate 9, pesan alrededor de 180g), aunque obviamente por el tipo de equipo que es, a no ser que tengas las manos grandes como un servidor, tendrás que manipularlo sí o sí con ambas manos.

Dado que está construido en aluminio y cristal, esto le aporta un buen equilibrio en cuanto a peso y resistencia, por lo que curiosamente y pese a ser unos milímetros más grande que el Galaxy S8+, es más ligero, y aunque quizá sea una percepción mía, da más sensación de “teléfono” que otros equipos de la competencia, o que el mismo S8+.

El único inconveniente que le veo, en lo que se refiere al diseño (y quizá, de una manera muy tonta, uno de los más grandes que tiene), es la posición del sensor de huellas dactilares, ya que a más de la mayoría de usuarios se les antoja muy incómodo.

De nuevo en mi caso, haciendo gala de mis grandes manos, a mí no me resulta incómodo, pero entiendo perfectamente que está ubicado en un lugar nada apropiado, empeorando la situación que ya se daba en el propio Galaxy S8 y asemejándose a lo que ya sucedía con el Galaxy S8+.

Pantalla

La pantalla tal y como se ha dicho desde el primer momento, no decepciona en absoluto, incluso teniendo en cuenta que por defecto viene configurado en una resolución “media”, teniendo la posibilidad de poder cambiar la configuración a nuestro antojo, según gusto o necesidad, ya que incrementándola obtendremos algo más de calidad a cambio de menor duración de la batería, y viceversa si se disminuye.

Aunque también hay que contar con que, como siempre, Samsung nos permite configurar incluso el balance de colores para que podamos adaptar la pantalla algo mejor a nuestra vista, lo cual también facilita mucho el poder disfrutar de la pantalla un poco “a nuestra manera”.

Durante los primeros días estuve haciendo experimentos con todo esto, y al final no hay demasiada diferencia, pero me gustaría aclararlo, ya que independientemente de la resolución a la que se reconfigure, la pantalla ofrece una densidad de nada más y nada menos que 522ppp.

La resolución que viene por defecto es FHD+, es decir, 2220x1080p, que no está nada mal y me parece una resolución muy acertada para el uso general del equipo.

Si decidiéramos incrementar la resolución, el siguiente paso sería subir a WQHD+, traduciéndose en 2960x1440p, cantidad tremenda para un dispositivo de éste tamaño, pero en líneas generales tampoco he notado mucha mejoría en cuanto a la calidad de imagen, aunque sí que se nota que consume algo más de batería.

Y si quisiéramos disminuir la resolución, el cambio sería bajar a HD+, teniendo tan sólo 1480x720p, pero no os dejéis engañar, sigue siendo una muy buena resolución para los tiempos que corren, aunque al final, sí que es verdad que noté detalles de un desempeño peor de la pantalla tanto en juegos como en reproducción de vídeo, que me llevaron a decidir que no me compensaba el cambio en favor de una duración de batería algo más alta de lo habitual.

Apartado multimedia

A nivel de audio da muy buenos resultados en general, y además viene con unos auriculares tipo «in-ear» de AKG (os recuerdo que Samsung compró Harman, de la que depende directamente AKG) que suenan increíblemente bien para ser algo tan pequeño, y que se incluye como accesorio del equipo.

También cabe mencionar que han incluido un ecualizador integrado dentro de los propios ajustes de sonido, lo cual es un detalle que no todos los fabricantes tienen en cuenta, por lo que no hay necesidad de depender del ecualizador que traigan los reproductores de música que podamos utilizar, o incluso de tener que descargar alguna aplicación para poder hacerlo.

Rendimiento

En cuanto al rendimiento, sólo puedo decir que es una gozada, ya que al tener procesador y memoria de sobra, no hay juego que se le resista, y los contenidos de vídeo se ven con una calidad realmente impresionante.

Si bien es cierto que en los tests sintéticos hay mucha controversia con el desempeño que debería tener, y una larga y tendida discusión sobre si es mejor la versión con Snapdragon o con Exynos, yo no he experimentado ningún tipo de lentitud en la usabilidad, incluso cuando se hace uso de las capacidades para tener dos aplicaciones abiertas en pantalla a la vez, al utilizar aplicaciones en ventanas flotantes, o incluso al hacer screen mirroring, por lo que al final, se traduce en que todo va muy fluido y sin pegas.

De todas formas, no está de más poder decir que el posible inconveniente que pueda tener para ciertos usuarios, como es el hecho de que la pantalla sea tan grande, y que por lo tanto sea necesario utilizar ambas manos para manipular el terminal, se puede paliar con ajustes y/o personalizaciones relativamente sencillas de llevar a cabo, como por ejemplo activando el “Modo Operación con una mano”, o incluso cambiando el launcher por otro con más posibilidades y que incluso permita el uso de gestos en pantalla.

La importancia del S Pen

Lo que da su razón de ser a la gama Note de Samsung, es el famoso S Pen, y la verdad es que se ha convertido en algo tan importante, que en realidad, es prácticamente el factor determinante para que cada usuario decida si le interesa o necesita un dispositivo así, o no.

El último Note que tuve, fue el 3, y aunque sé que ha habido bastantes cambios desde entonces, me sigue pareciendo un accesorio casi indispensable en smartphones tan grandes, y es que curiosamente cuando tuve un LG V10 y un Xiaomi MI Note, siempre acabé echando de menos disponer de ese lapicito “mágico” para poder coger notas, o poder realizar ciertas tareas con una precisión mayor que la que pueden ofrecernos nuestros dedos, por lo que aunque inconscientemente intentaba reemplazarlos con lápices varios que aseguraban tener ciertos niveles de precisión, al final siempre eran eso, reemplazos que no terminaban de funcionar como debían.

El hecho de que tenga 4096 niveles de presión, me parece una locura, pero es cierto que a la hora de coger notas, se traduce en un detalle tan tonto como el que parezca que se han tomado en un bloc de notas de verdad, con un bolígrafo, un lápiz, o incluso una estilográfica, lo que aporta un toque muy personal.

Además tenemos el nuevo añadido de poder tomar notas con la pantalla apagada, algo que si configuramos de manera adecuada, con sólo sacar el lápiz teniendo la pantalla apagada, se inicia automáticamente la aplicación,  permitiéndonos tomar notas rápidas sin ninguna limitación de longitud, ya que la propia aplicación te permite hacer “scroll” hacia abajo todo lo que podamos necesitar.

Y finalmente, la aplicación PenUP de Samsung, que desde que apareciera junto con el Note 3, ha cobrado la suficiente importancia y apoyo por parte de los usuarios, como para disponer actualmente de una comunidad muy sólida, brindando acceso desde a las obras que han ido publicando usuarios alrededor del mundo, hasta la posibilidad de poder subir nuestros propios proyectos o incluso descargar plantillas coloreables con las que pasar un buen rato y/o mejorar nuestra habilidad con el lápiz.

Duración de la batería

Éste es quizá, el punto más polémico que tiene, pero después de haber leído una buena cantidad de análisis, y revisar las comparativas, tampoco me parece tan grave.

Si bien es cierto que la batería del Note 8 es 200mAh más pequeña que la del S8+, eso no quiere decir que la duración sea muy inferior, ya que se ha demostrado en varias ocasiones que, según las circunstancias, sólo dura entre 30 y 50 minutos menos que la del S8+, por lo que si al final tenemos en cuenta que pese a esa diferencia, luego ha de alimentar una pantalla que es una décima de pulgada más grande, y 2Gb más de RAM, no está nada mal.

Hay que aclarar, que para poder maximizar decentemente el rendimiento de la pantalla, se ha de pasar por desactivar el “Always On” de la pantalla, y las funciones de la pantalla Edge, ya que pese a ser funcionalidades que están muy bien, a priori son dos de las que más elevan el consumo.

Siempre me he considerado un usuario muy exigente, y hago un uso muy intensivo incluyendo juegos, vídeos en youtube, música, lectura de noticias, y un sinfín de tareas que se traducen en una buena cantidad de horas diarias de teléfono con la pantalla encendida, y sin embargo, con el Note 8 llego tranquilamente al final del día.

Me gustaría aclarar que en mi caso, también hay que sumar el tener encendido el Wifi cuando estoy en casa o de visita en algún lugar en el que tenga acceso a dicha conexión, y que además toda la música que escucho es por accesorios conectados por Bluetooth, y ya puesto, que en realidad tengo el bluetooth conectado todo el día porque utilizo un smartwatch, y aún con todo esto, cuando me voy a dormir, siempre le queda al menos un 20% de la batería.

De todas formas, teniendo en cuenta la importancia que le dan muchos a la duración de la batería, os dejo un vídeo que han hecho los chicos de Mediatrends, con un test de batería comparativo entre el Note 8 y el S8+, para que podáis ver en acción la diferencia que hay, y si realmente es tan determinante como muchos opinan.

Extra – Samsung Dex

Me gustaría hablar del Samsung Dex, ya que en el momento de la Pre-Compra del Note 8, lo regalaban a modo de promoción con el objetivo de atraer a más compradores, y supongo que también para intentan compensar de algún el precio.

El aparato en sí, es un dock que se asemeja a la estación de carga inalámbrica, pero con la peculiaridad de que conectándolo a una pantalla mediante HDMI, a la red eléctrica mediante un cable USB tipo C a un cargador, y teclado y un ratón por USB o bluetooth, hace que el Note 8 se convierta en lo que podría llamarse un equipo ofimático con funcionalidades multimedia, o lo que es lo mismo, en algo prácticamente parecido a un PC.

Al principio pensaba que era una tontería más de esas que saca Samsung, algo con un público final algo reducido, y que por lo tanto, quedaría como otro artilugio más en el amplio catálogo de la empresa Coreana, pero después de probarlo, me atrevería a decir que si nos descuidamos, se podría convertir en un complemento casi indispensable para el Note 8, ya que abre un nuevo abanico de posibilidades muy buenas y completas.

El funcionamiento es sencillo, conectas el Note 8 al Dex, y tras un sencillo tutorial, pasas a tener Android en una especie de modo “escritorio”, que te permite trabajar con él como si de un PC se tratase. No le falta de nada, ya que incluso puede dar salida de vídeo en resolución 4K a 30fps, por lo que puedes incluso reproducir contenido multimedia y hasta juegos.

Por ahora, la compatibilidad es algo limitada, ya que oficialmente sólo soporta 19 aplicaciones, entre las que por supuesto no puede faltar Word, Excel, Access, Powerpoint, Google Drive, e incluso parte del paquete de Adobe, lo cual está muy bien, pero por el momento es un indicador de que todavía les queda trabajo por delante.

Si intentas ejecutar alguna aplicación que no es compatible, sale un pequeño mensaje de aviso en el que se especifica que puede que no funcione adecuadamente, pero hasta ahora, salvo algún juego, prácticamente todo lo que he probado ha funcionado sin problema alguno, por lo que he podido desde escribir una buena parte de éste artículo, hasta haber jugado alguna partida de Clash Royale, o incluso conectar un Gamepad por bluetooth y jugar al Asphalt 8.

De todas formas, con los días que llevo experimentando me parece un gran invento, y teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece, me sé de más de uno al que le serviría como sustituto de su actual PC.

¿Comprar o no comprar? Esa es la cuestión…

Es innegable que el haber superado la barrera psicológica de los 1.000€, da mucho respeto, pero si realmente crees que le puedes dar uso a la mayoría de las cosas que ofrece, entonces podrías estar ante una de las mejores inversiones posibles en cuanto lo que se refiere a tecnología móvil, ya que independientemente del precio, el Note 8 es uno de los mejores smartphones disponibles en el mercado, y no sólo por el equipo en sí mismo en cuanto a términos de hardware se refiere, sino a las posibilidades que ofrece por sí sólo, y según como, complementándolo con el Dex.

Ahora sólo queda pensar… ¿Realmente lo necesitas? ¿Cumple con todo lo que le pedirías? ¿De verdad compensa el precio tan “elevado”? Juzgad vosotros mismos y decidid.

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Juan Antonio García

Videojuegoadicto, internetadicto, teleadicto, y en realidad un yonqui de pacotilla enganchado a cualquier asunto relacionado con la tecnología en general. Hago las cosas que me gustan con tanta pasión, que el día que se me acabe, no sé qué voy a hacer con mi vida...

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