Compartir

Se ha anunciado que Google está en la etapa final de la compra de la división de móviles de HTC. Hace tiempo que se viene observando que HTC no va nada bien. Las ventas han caído mucho, y las pérdidas de la marca son notables, por lo que es un final que no extrañaría a muchos.

¿Pero interesa a Google convertirse en fabricante de smartphones? Recordemos lo que pasó con Motorola. En 2012, Google adquirió este emblemático fabricante de móviles, para evitar la quiebra del mismo. El precio de la operación fue de 12500 millones de dólares y algunos aventuraban que pretendía ser Apple. Sin embargo, apenas 2 años después, la gran G se deshacía de Motorola para vendérsela a Lenovo por 2900 millones, rompiendo dichas especulaciones.

Muchos se extrañaron. Pero cuando se calmaron las aguas, un análisis en frío nos llevó a todos a entender los intereses de los de Mountain View en esta operación.

Google y los smartphones

Que Google gobierna el mercado de los smartphones gracias a su sistema operativo Android no es ningún secreto. Casi todos los fabricantes apuestan por el robot verde para sus dispositivos. Esto genera un sistema muy heterogéneo con un estatus quo un tanto delicado, pero que se mantiene. Cada marca ocupa su lugar y cumple un papel, siendo todas ellas competidoras, pero colaboradoras en cierto modo.

La caída de una marca produciría un cambio de éste equilibro que desestabilizaría el mercado. Esto daría ventajas a uno y problemas a otros, con lo que no es nada bueno. Google lo sabe, y no quiere que esto pase. Por ello pone mucho cuidado en mantener el mercado como está a golpe de talonario. Y con HTC ya es la segunda vez.

Ambos fabricantes de smartphones han sido en su momento muy importantes. Motorola, nacida en 1928, inventó el primer walkie-talkie durante la segunda guerra mundial, sentando el precedente de la comunicación inalámbrica. HTC, por su parte, fue el primer fabricante que instaló Android en aquel ya legendario HTC Dream.

La perdida de cualquiera de éstas dos marcas, sería catastrófica dentro del ecosistema Android. Y Google prefiere tomar cartas en el asunto antes de arriesgarse a alterar un mercado que le es favorable.Google Pixel

¿Y por qué no fabrica Google smartphones?

Si a Google le interesase ser fabricante, lo tendría extremadamente fácil, dados los recursos y la capacidad de atracción de talento de la compañía. La muestra la tenemos con los dispositivos Nexus primero y con los Pixel actualmente. Ambos dispositivos producidos por compañías externas (HTC, LG…), pero diseñados enteramente por los de la gran G.

Construir una fábrica es el trabajo más fácil, y Google lo tendría perfectamente a su alcance. Y más aún tras comprar una compañía como HTC o Motorola en 2012.

El problema viene por la parte del equilibrio que hablábamos. Si Google se mete en el terreno del hardware, siendo los que desarrollan el software, la balanza estaría demasiado de su lado. Y esto no tiene por qué ser bueno para la compañía.

El hecho de que Google fabricase teléfonos, haría recelosos a los demás fabricantes. Ya sabemos que los de Mountain View no destacan precisamente por su imparcialidad. Así que podría, llegado un momento, caer en la tentación de auto beneficiarse de formas dudosamente lícitas, como poco.

Si Google ha diseñado y vendido los Nexus o los Pixel, no ha sido para entrar en el mercado del hardware. Su intención ha sido, simplemente, marcar una dirección a seguir a los fabricantes del mercado. Un modelo en el que basarse, manteniendo su independencia y libertad de diseño. Sólo eso. Y esto no sólo lo hace Google. Microsoft hace similar con los Surface Book, Surface Laptop (portátiles) o las Surface Pro (convertibles).

Así pues, en mi opinión, no vamos a ver a Google fabricando smartphones por mucho tiempo. No me extrañaría que, dentro de un año o dos, HTC acabe como filial de otra empresa con menos problemas económicos.